Un día, un solo día

26.08.2019

Me violaron, y no, no quería. Me dicen que lo provoqué, que nos liamos, y que yo lo buscaba. Que llevaba un vestido y que, nos facilitaría las cosas, le oí decir a él.

Dije que no, pero no podía evitar estar nerviosa, le dije que no y él siguió. Movía la cabeza, diciéndole que no, pero me dicen que eso no es suficiente, y que la noche anterior yo sí quería. Estaba temblando y lloraba, no sabía que hacer y me paralice. Mi cuerpo no reaccionaba, no era yo. Fue en medio de matorrales, ni tan siquiera en una habitación. Mi cabeza en ese momento no reaccionaba y tenía miedo. Llegué allí pensando que me dejaría donde habíamos pactado y no en medio de la nada, para hacer lo que él quería. El día anterior, todo lo que él decía, sonaba muy bien, pero, en ese momento yo no quería. Me dijo que si me dolía, y aún así después de haberle dicho que sí, él seguía. Creo que fue suficiente con verme llorar, pero no, eso no fue nada, no significó nada. Resulta que ahora yo soy culpable, porque "yo lo provoqué" y porque "llevaba vestido", entre tantas otras cosas. Respondí a sus mensajes hasta que estuve y me sentí "segura" en mi casa, y me vi capaz de bloquearlo, por miedo, a que me hiciera algo, o vete tú a saber, y resulta que ahora esto significa que, me gustaba demasiado y, consentí a que hiciera lo que hizo por el hecho de que me gustaba, porque el miedo me hizo decir que, antes de que pasara todo esto, yo quería recordarle como algo bonito, pero que se me iba a hacer difícil, después de todo esto. Que mi cabeza negara que yo no quería esa situación, no significó nada, ni para él, ni ahora para nadie de los que me rodean. Me dicen que voy a acabar en la cárcel porque estoy mintiendo, que le voy a joder la vida, que es joven. Que él me va a denunciar y que su padre tiene mucho dinero. Que no voy a poder seguir estudiando y que, me proteja, pues, si sigo con esto, me van a caer piedras por todos lados. Pues, esto no ha hecho nada más que empezar, pero, ¿sigo y me protejo a mí y a las siguientes si es que las hay o paro y me cubro las espaldas, porque "no me pasará nada", ni a mí, ni a mis allegados?

Nunca creí que a mí, pues, siempre he sido la "fea", y, tampoco pensé que iba a ser tan difícil, pues, pensé que con denunciar bastaba, pero no, ya no es solo el mal trago de aquel día que me cambió la vida, mis días, sino el tormento de los siguientes meses o inclusos años, que aún me quedan por llegar. Pues, me he dado cuenta de que no hay nadie, a mi lado. Que mi madre me apoya, pero que ahora tiene miedo y que mi amiga sí que me entiende, pero en verdad poco más que darme apoyo puede hacer. Y es gratificante que te echen una mano de vez en cuando, pero los movimientos los haces tú. Aunque es muy difícil hacer movimientos cuando tienes a todo el mundo en tu contra.

Lloro y me duele, todo. Ya no solo a nivel físico, sino también a nivel emocional. Me paralizo. En aquel momento y todos los que recuerdo que jamás debería haber acudido a ese acontecimiento, con tal de evitar conocerlo. Se me viene su imagen y no puedo evitar tener pesadillas las noches que consigo dormir. Tengo miedo, de lo que me pasó y de lo que me puede pasar, de lo que me puede venir encima y de verle de nuevo a él otra vez. Tengo miedo de muchas cosas. Ahora mismo no soy nadie. Soy pequeña, tanto, que ni me veo. Y, sí, pensé en el suicidio y, dos veces lo intente, pero, no sé si por cobardía o por respeto hacía mi, el que no tuvo él ese día, ni nadie en este momento, no lo hice. Y, me veo aquí y ahora, pero sí, a pesar del miedo que tengo quiero saber que pasará. Con él, conmigo, con nosotros, con todos. Pero también tengo ganas de saber quién está ahí de verdad, quien todos estos años, se ha ocultado detrás de nada. Y, me creí que lo peor ya había pasado. Que mis 16 años ya quedaron atrás, que se cerraron etapas. Que el verano pasado, voló entre flores y que ahora viviría de verdad, pero me he dado cuenta de que ahora solo vivo, pero vivo en el más asqueroso infierno. Y, yo, solo yo me respeto ahora y me importa ser yo. Pero no veo caras conocidas a mi alrededor, y me duele, y lloro y me molesta. ¿Quién me entiende? ¿Quién entiende este infierno? Pues, consigo la fuerza de decir no, y no sirve de nada, saco un poco más de fuerza y denuncio, pero solo para ver que, me llueven piedras encima, y que mi invierno ya ha llegado siendo pleno agosto y que, siempre recordaré un 20 de julio, que, un verano amargo ha vivido en mí y que, "ya me conocen, entonces, no me van a creer".Él tiene miedo, dicen. Pero yo, yo tengo pavor, porque hoy estoy aquí, y mañana vete tú a saber. Que me he levantado mil y una vez, pero no sé si esta es la definitiva para quedarse abajo y descansar, por los míos, por mí. Mañana será un nuevo día, dije, pero, no, no fue un día diferente, fue uno más con este individuo rondando por mi cabeza día y noche, pensando si he hecho bien o no, pensando si debería haber hecho nada o no.

Ahora sí que me repito "mañana será un nuevo día", con la intención de cerrar los ojos y dormir o, cerrar los ojos y no pensar, porque no siempre 1 + 1 son dos, porque, no sé con qué intención me voy a ver con la gente.

Me da miedo estar sola en mi casa, y también salir a la calle. Me da miedo toparme con hombres, rozarlos o abrazarlos. Ya no es que no me guste mi cuerpo, es que me da miedo llevar pantalón corto o vestido, porque me da la sensación de que me van a violar, y es triste, porque no todas las personas son iguales, pero tengo miedo, y no lo puedo evitar.

Me da la sensación de que me siguen por la calle, y tiemblo. Me giro y miro, no hay nadie, o gente paseando, hay algún hombre haciendo su vida, pero yo creo que viene detrás de mí. Intento hacer parecer que no tengo miedo, pero tiemblo e intento acelerar el paso. A veces me río por no llorar o cierro los ojos para no pensar. Pongo la música y la escucho, pero la letra me recuerda a él, cambio de canción y suena esa que él me puso cuando subimos al coche, cambio otra vez y suena música que, me recuerda al día en que lo conocí y nuevamente vuelvo a cambiar, entonces, suena el género de música que él tenía en el coche, entonces opto por apagar la música y vuelvo a cerrar los ojos. Él sigue en mis pensamientos, él y solo él. Intento cambiar de pensamientos, hacer otras cosas, las hago, pero vuelven los pensamientos, y con estos, él.

Escribo, y se me viene la cabeza lo que siento, y siento agobio y tengo que escribir sobre esto, pues, sino me supera, y cuando escribo sobre mi agobio, sale él de nuevo, como en mis pesadillas, como en mis noches de insomnio, como en el chico que venía detrás de mí al que temblando le dije, por favor, ahora no puedo, como a todos los chicos a los que le pongo su cara, como cuando intento olvidar el tema, pero vuelve a salir algo relacionado con esto que me hace volver al tema. Como cuando "estoy bien" y de repente lloro porque me siento muy mal y mis sentimientos me desbordan.

Como esa espinita que nunca sale por más que intente estirar.

Sé y espero que todo esto pasará, pero no veo el día ni el lugar, tampoco la hora. No sé si he hecho bien y sé que tampoco lo sabré hasta que un superior no diga sí o no, pero para entonces, quizá sea demasiado tarde. Para entonces, quizá me dicen que se lo llevarán arrestado o quizá salga yo perdiendo, pero, no sé, no sé si he hecho bien o mal, y no busco que nadie me lo diga, sino que me aconsejen de como es que, puedo sentirme, por lo menos algo mejor. No busco que me solucionen la vida, ni tampoco que me hagan feliz, tampoco que me borren el trauma, ni que me borren la mala experiencia, ni que me quiten lo vivido, sino que me ayuden a saber la forma en la que la cago menos, en la que me puedo hacer menos daño, en la que me puedo joder menos.

Tampoco busco joderle la vida a él, ni solucionar la mía, no busco compensación económica, y, alomejor tampoco una pena de prisión, pero sí que se haga justicia.

No me solucionará un perdón, ni verlo sufrir, pero sí que él vea que no, que no debe, que no puede. No sé, no sé. No pienso, no hago, no sé nada.

Aquí y ahora, antes y en su día, tiempo. Tiempo al tiempo...

Mañana será un nuevo día y, sí, un nuevo día, pero yo, yo pienso, yo soy, yo estoy, y, no sé el día ni el momento en el que todo esto de verdad se irá olvidando, no lo sé, pero de momento, para mí, ahora nuevo no será un nuevo día, mañana será un día más.



Me quedé bloqueada por un momento, no supe como reaccionar, moví la cabeza diciendo que no, me sentí mal y lloré. Me preguntó si me dolía y le dije que sí y aún así siguió, y aún así me dicen que quite la denuncia, porque me van a meter en la cárcel porque estoy mintiendo, porque tiene miedo y le voy a joder la vida. Ahora no me saco el trauma de la cabeza y aún así soy culpable. Aún con todo esto, no quieren que me sienta mal.

Una agresión, un abuso sexual, una violación. Una victima culpabilizada y un agresor sonriente. No sé dónde vamos, dónde estamos. Pensemos...

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